Guía honesta para tu primer viaje en solitario (sin postureo)

Hombre solo en la cima de una ladera verde

Me lo preguntáis muchísimo por mensaje directo: «¿cómo me lanzo a viajar solo?». Así que va, os cuento cómo lo hice yo la primera vez y qué le diría a esa versión mía que estaba muerto de miedo en el aeropuerto.

El primer día da miedo, y está bien que sea así

No os voy a mentir: mi primer viaje en solitario empezó con un ataque de nervios en la puerta de embarque. Es normal. Nadie os va a decir esto en las fotos bonitas de Instagram, pero el primer día suele ser el más raro de todo el viaje.

Lo que de verdad importa antes de salir

  • Elegid un destino donde os sintáis razonablemente cómodos las primeras 48 horas, no el más exótico posible.
  • Reservad solo la primera noche. El resto, sobre la marcha.
  • Llevad el equipo justo, ni más ni menos (en Mis Imprescindibles tenéis lo que yo uso).
  • Avisad a alguien de confianza de vuestra ruta aproximada.

Cómo se pierde el miedo (en serio)

Se pierde caminando. El segundo día ya empezáis a moveros solos por la ciudad como si llevarais un mes allí. Y el tercer día, cuando menos lo esperéis, vais a estar sentados en una terraza pensando «por qué no hice esto antes».

Mi consejo final

Viajar solo no es para valientes, es para curiosos. Si tenéis la curiosidad, el resto se aprende por el camino. Y si os pasa algo random, siempre podéis escribirme, que para eso estamos.