El equipo que sobrevive a mis viajes (y el que no volví a usar)

Hombre viajero con mochila junto a los arboles

Después de cientos de vuelos, maletas rotas y algún que otro desastre de última hora, ya sé bastante bien qué merece la pena llevar en la mochila y qué es puro peso muerto. Ven que te enseño lo que de verdad uso, no lo que queda bien en una foto.

Lo que nunca falta en mi mochila

  • Una mochila de cabina que aguanta trato duro sin quejarse.
  • La cámara con la que grabo el 90% de lo que veis en redes.
  • Un power bank decente, porque nada arruina más un día de viaje que quedarte sin batería en el momento clave.
  • Ropa técnica que sirve tanto para trekking como para una cena en ciudad.

Lo que compré y no volví a tocar

Aquí toca ser sincero: he comprado gadgets de viaje que parecían indispensables en el anuncio y que acabaron cogiendo polvo en un cajón. Los organizadores de cable ultra específicos, los adaptadores «todo en uno» que pesan más que una maleta pequeña… si algo no lo uso en dos viajes seguidos, fuera.

Mi regla para comprar equipo de viaje

Antes de añadir algo a la maleta me hago siempre la misma pregunta: ¿esto me va a solucionar un problema real en ruta, o solo me hace ilusión en la tienda? Si la respuesta es la segunda, se queda en casa.

Todo el equipo que sí ha pasado la prueba lo tenéis recopilado en Mis Imprescindibles, con enlace directo para que no tengáis que buscarlo vosotros.